Usos del cobre El cobre forma parte del mundo que nos rodea. Está en nuestras casas y en los lugares donde trabajamos o estudiamos, en los medios que utilizamos para transportarnos, en artefactos sofisticados y artesanales, en las computadoras y las industrias, en pequeños adornos y en grandes estatuas. Además los alambres de cobre transportan energía y transmiten información.
Su presencia puede pasar desapercibida, pero está allí, utilizado como un material resistente, durable, reciclable y con alta conductividad térmica y eléctrica. Son propiedades que garantizan su vigencia como una materia prima esencial para la construcción de la civilización iniciada hace miles de años.
Historia del cobre El uso del cobre se remonta a los orígenes de la civilización hace unos 10.000 años, cuando en algún lugar del mundo el ser humano dejó de depender de las herramientas de piedra y comenzó a usar un metal disponible en la naturaleza, manipulable, dúctil y con una resistencia hasta entonces desconocida. La existencia de vetas de cobre nativo o de alta pureza facilitó el acceso al novedoso elemento metálico por parte de civilizaciones que florecían en el pasado remoto en Asia y en torno al Mediterráneo. Sus habitantes utilizaron este nuevo material para fabricar herramientas y ornamentos. El objeto de cobre más antiguo encontrado por los arqueólogos apareció en el norte del territorio del actual Irak. Es un pendiente fabricado hacia el año 8.700 A.C.
Todo parece indicar que la minería del cobre pudo desarrollarse entre civilizaciones avanzadas algunos milenios antes de Cristo, como las de los sumerios y de los egipcios, que fueron cunas del conocimiento. Posteriormente su uso se expandió al mundo antiguo, incluidas las civilizaciones helénica y romana. Con el tiempo el cobre adquirió un gran peso específico sobre el desarrollo de la humanidad, pues su uso en combinación con el estaño permitió crear una aleación que fue determinante para la civilización, conocida en el estudio de la historia como Edad del Bronce.
La palta es una planta milenaria cuyo origen se reconoce en América Central y México, país éste último que le dio el nombre de aguacate (voz derivada de la palabra nativa aocatl ó ahuacatl, que significa testículo).
Es, sin embargo, un fruto femenino (bien sugiere el Dr. Sapetti que tiene una forma uterina), de textura suave y sabor delicado. Los conquistadores españoles lo llevaron a Europa y le propagaron fama de estimulante y afrodisíaco.
Científicamente es la Persea Gratíssima ó Americana, planta dicotiledónea del Orden de las Ranales y de la familia de las Laureáceas.
Actualmente es un cultivo en expansión ya que su fruto ha demostrado poseer valiosísimas propiedades alimenticias, destacándose su alta concentración de proteínas y aceites insaturados y la ausencia de colesterol. Geográficamente la expansión comprende numerosos países tropicales del mundo, dónde se destacan diferentes variedades de frutos, a su vez obtenidos de 3 diferentes razas de palta, como la Mexicana, la Guatemalteca y la Antillana.
La composición química de todas ellas es similar como así también su biodisponibilidad nutricional y es aquí donde se destaca este vegetal, con relación a todo lo conocido, ya que su fácil preparación y su estado natural sin necesidad de cocción hacen que permanezcan intactas todas las concentraciones de vitaminas , minerales y nutrientes que posee.
Cada porción de palta equivale en calorías a 50 gramos de pan, a un plato de fideos, a un plato de ensalada de tomate y zanahoria con aceite, o a un huevo relleno, pero en ninguno de los ejemplos mencionados se alcanza el valor bioenergético de éste vegetal, especialmente en lo que se refiere a las proteínas, las vitaminas y los minerales.
Consumiendo apenas 100 gramos de palta diarios, se obtienen prácticamente el 20% de todas las necesidades de minerales y proteínas, aunque en algunos casos como el de la vitamina D, ese requerimiento es cubierto en un 100%.
Realmente la palta ha sido dotada de una composición química notable y de ello están dando cuenta numerosos países del mundo que comienzan a adoptarla en sus programas de alimentación.
Es posible sacarle partido a la fruta y a sus desechos con la elaboración de innovadores productos.
En plena época del boom de las plantaciones de paltos muchos se preguntaron qué se iba a hacer con tamaña producción si llegaban a fallar los mercados compradores. Las respuestas han sido variadas. Las paltas tienen muchas más aplicaciones que acompañar a una deliciosa marraqueta o un italiano.
Primero fue la elaboración de aceite de palta –que reduce e inhibe la absorción de colesterol– y ahora ya son varios productos que van desde cremas, aceites o píldoras. Lo mismo ha pasado con el vino muy usado por estos días para sesiones en Spa, como exfoliante usando la pepita de uva o como cremas antiarrugas.
Así, detrás de la producción de frutas, verduras o hierbas han surgido nuevos y más elaborados productos, muchos de los cuales cuentan con investigaciones que demuestran sus distintas propiedades.
"Los negocios agrícolas suelen 'comoditizarse', los precios se vuelven más estrechos y para estabilizarse hay que producir grandes volúmenes. Todos estos nuevos proyectos van en el espíritu de diversificar los negocios, dándoles un valor agregado y hay desde nuevos alimentos, hasta cosméticos y plantas medicinales. Esto no sólo se da en Chile, sino también en el mundo y es que los productos naturales son muy valorados por los consumidores", explica Juan Carlos Galaz, supervisor de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA).
La lista es larga. A continuación algunos ejemplos que pueden ayudar a quienes buscan desarrollar nuevos emprendimientos.
Jabones de leche de cabra
Con un producto totalmente natural, los jabones a base de leche de cabra, comercializados por "Azares del Huerto", son ideales para la piel sensible, seca, e incluso dañada por soriasis. Con una producción mensual de 5.000 jabones, ahora también están desarrollando cremas.
"Teníamos cabras y queríamos hacer quesos, pero eso quedó en nada. Entonces, nos metimos en una capacitación del Fosis e Indap para hacer jabones y se nos ocurrió ponerles esta leche. Sus resultados fueron muy buenos. Tuvimos muy buena aceptación en la Expo Mundo Rural", señala Mercedes Gómez, encargada de la empresa.
Cremas de propóleo y miel
La Central Apícola de Temuco comercializa una línea de cremas antiarrugas, humectantes y jabones a base de propóleo, miel y otros componentes. La idea fue respaldada por la FIA y ganó un premio a la innovación agraria, lo que les permitió asistir a una capacitación en Cuba.
"Al principio vendíamos sólo miel, pero luego nos dimos cuenta de que el propóleo, que hasta entonces sólo era un desecho, podía servir por sus propiedades. Hasta que empezamos a desarrollarlo de manera industrial. Esto estuvo a cargo de la Universidad de la Frontera. Los productos son buenos para curar alergias por sus contenidos analgésicos", señala el apicultor Christian San Martín.
Los múltiples usos del vino
Aprovechando sus propiedades antioxidantes, la tienda Almacruz, comenzó a elaborar chocolates artesanales rellenos con su vino Chamán de la Viña Santa Cruz, además de jaleas y mermeladas.
También el vino se está utilizando en Spa. Por ejemplo, en el complejo de descanso Tabonko venden cremas antiarrugas y exfoliantes a base de vino, pepita de uva y aceites esenciales. También ofrecen vinoterapia que consiste en usar el vino como agente medicinal.
Cremas de hierbas mapuches
Meli Liwen es una empresa de mujeres mapuches que producen cremas a base de ruda, que cura la alergia e irritación; de ortiga, que estimula la circulación; de siete hierbas, que es humectante para todas las pieles; de caléndula, que es ideal para niños, y de matico, que ayuda a la cicatrización. De esta forma, pudieron darle un uso comercial a sus hierbas medicinales.
"El proyecto, que duró casi tres años, fue respaldado por FIA y las mujeres aprendieron a mejorar su cultivo, entre otras cosas ", dice Carolina Palacios, gerente de la empresa.
Jabones y aceite de palta
Cuando la familia de Janett Omenga compró un fundo en el Monte, se dieron cuenta de que habían demasiados paltos.
"Empecé a estudiar las propiedades de este producto. Luego fuimos a México y contactamos a un productor de aceite de palta", señala Jannet, ingeniero químico de profesión.
Así comenzaron a producir aceite de palta y de otros componentes para preparaciones gourmet. Luego siguieron con aceites esenciales, además de jabones, exfoliantes, cremas y píldoras de paltas que nutren el organismo y ayudan al sistema digestivo. Al ver el éxito que consiguieron, continuaron desarrollando productos naturales como cremas y aceites con ingredients desde caracol hasta frutos secos.
Nacido en Santiago de Chile, donde me crié junto a mis padres y mis abuelos de Palestina, manteniendo las tradiciones de una gran familia árabe, con sus costumbres y el sentimiento propio de la lucha por la libertad de un pueblo milenario, de una tierra Sagrada y de grandes profetas.
Mis estudios universitarios los comencé en Valparaíso estudiando Arquitectura, pero el arte y el dibujo lo pase al arte culinario donde me dedique de lleno, investigando, y recorriendo los placeres de distintas costumbres y lenguas para poder cumplir con mi objetivo de ser un cocinero internacional, este es mi breve resumen, este es mi corazón y estas son mis manos abiertas a la amistad.